El museo de cera

Publicado en por Rosa Doo de la Colina

El museo de cera

Pocos lugares pueden reunir a tantas personalidades famosas como los museos de cera. Ya sabes, en ese espacio conviven tanto políticos como personajes de la farándula.

En fin, Sergio tenía muy poco tiempo de haber empezado a trabajar en ese lugar y literalmente se sentía como "pez en el agua". Conocía a la perfección cada una de las salas que componían el edificio.

Su área favorita era la que estaba dedicada a los monstruos de terror (Frankenstein, Drácula, la momia entre muchos otros). Cada vez que le tocaba iniciar un nuevo recorrido con un grupo de espectadores, se divertía detallando 5 leyendas cortas horripilantes de su invención.

Sentía predilección por las historias de momias, pues siempre le había parecido que la cultura egipcia había sido una de las fuentes más importantes para el desarrollo de la sociedad tal y como lo conocemos hoy en día.

Por otra parte, a los chicos les gustaba que siempre que terminaba sus crónicas, le obsequiaba un pedacito de venda a cada uno que se lo solicitaba. Lo que nadie sabía es que esos trozos de lienzo provenían de la propia momia.

Una tarde que Sergio se preparaba para su "Show", comenzó a sentirse mal del estómago. Se tocó la frente y notó que tenía temperatura.

A los pocos minutos y sin que hubiera una razón aparente, comenzó a rascarse desesperadamente los brazos.

- Ya no aguanto esta comezón. Necesito de algo que me la quite. Pensó

Rápidamente salió en dirección de la farmacia más cercana, en donde fue atendido por el médico de guardia.

- Quítese la camisa y dígame por favor qué es exactamente lo que siente.

- Es como si algo caminara dentro de mí. Ayyyyyyyyyy

Sin que pudiera pronunciar una palabra más, millones de hormigas salieron de su vientre.

- ¡Son hormigas carnívoras! Gritó el galeno.

- Únicamente había leído sobre ellas en libros de medicina antigua. Concretamente en una de las 5 leyendas cortas que versan sobre la maldición de los sarcófagos sagrados. Se repetía en su mente una y otra vez.

Salió del consultorio y dejó que Sergio fuera devorado por esa plaga.

Etiquetado en Cuentos de terror

Comentar este post